Los embalses del Río Segura y Río Mundo
Publicado: 15/01/2012 Archivado en: El Club Triumph, KDD, Moto | Tags: 400-600 Km, Albacete, El Club Triumph, KDD, Moto, Rodando en compañía, Ruta en moto, Street Triple, Todo el día, Triumph Deja un comentario »Comienza el año y de la mejor manera posible, una ruta “turística” con algunos compañeros del Club Triumph, como siempre trataré de detallar como ha sido esta vez, que cada una de ellas es una experiencia nueva y me gusta compartirlas.
La ruta quedó así:
Preparando la ruta, estaba algo preocupado por el tiempo que podría hacer, ya que la zona es bastante fría y temía que pudiésemos encontrarnos hielo en algunas zonas de sombra, pero el día comenzó de la mejor manera posible, cielos despejados y sol radiante.
Punto de encuentro con nuestros compañeros murcianos: Venta Pascual en Hellín.
Salimos temprano y una vez que dejamos atrás el tramo de autovía, comenzaba el momento de disfrutar de la ruta, el sol iba saliendo a nuestra espalda y según íbamos avanzando iba tiñendo de un suave dorado todo el campo a nuestro alrededor mientras ascendía lentamente, de igual manera, poco a poco iba calentando un poco el ambiente, que cuanto más nos acercábamos al punto de encuentro se tornaba cada vez más frío.
Esta zona, de Pinoso a Hellín, que en principio puede resultar aburrida y monótona por sus largas rectas a mi me sigue sorprendiendo por sus cambios en el paisaje según la temporada del año en la que paso.
Llegamos al punto de encuentro y después de un desayuno/almuercillo …
… nos pusimos en marcha.
Primera “parada” Embalse de Talave, tomamos dirección Isso, rodando por una carretera comarcal cruzando diversos cultivos, al cruzar Isso y tomar el desvío hacia el embalse, comenzaba la primera pista trail, bueno, realmente la carretera no está en tan mal estado, pero …, rodando pegados al Río Mundo, entre árboles, llegamos al Embalse de Talave (como no paramos, pongo foto de otra vez)
Seguimos por la carretera que va pegada al embalse y el agua estaba tan, tan tranquila que parecía un espejo reflejando las montañas y el cielo, ¡ESPECTACULAR!, llegamos a la carretera que lleva a Liétor y como siempre hay que buscar el camino alternativo a lo fácil, nos metimos por un camino que nos ofreció unas preciosas vistas de unos increíbles valles (tiene que ser espectacular esta zona nevada).
El camino vuelve a salir a la carretera de Liétor (aquí me pasé un desvío a la antigua carretera de Liétor, pero como yo hice la ruta, nadie se dio cuenta jejeje) al pasar Liétor, subimos por el “puerto de montaña” muy pendientes de las sombras porque había zonas húmedas y disfrutando del espectacular entorno por el que estábamos rodando.
Siguiendo con el plan previsto, llegamos a Elche de la Sierra y continuamos hacia Socovos, la carretera espectacular, lo malo, que por zonas el asfalto estaba húmedo y no había mucha confianza.
Después del tramo más … digamos, alegre, volvemos con la sección turística, antes de llegar a Socovos tomamos dirección Hellín, carretera que sería más entretenida si no “marcasen” de esa manera las curvas peligrosas. (Alguna de ellas con una pendiente del 10%)
Y nos encontramos con el Río Segura, un río color azul turquesa del que emergían como si de un ejercito de arboles fantasma se tratase, las copas sin hojas de unos blanquecinos arboles, aquí seguro que más de uno pensó: “¿Y este, por que no para aquí?”
Pues básicamente porque se veía mejor desde arriba
Continuamos hacia nuestros proximos destinos, embalses del Cenajo y Camarillas y para llegar al primero de ellos, la tónica del dia, carreteras rugosillas y a la salida del túnel …
… el embalse.
Al seguir hacia nuestra siguiente y ultima parada, en carretera, se nos cruzaron tres cabras, tres, una de considerable tamaño, salieron corriendo al vernos, pero una de ellas se quedo mirándonos, ¿a que salta? pero no, no lo hizo.
Rodando por una carretera en plena naturaleza, cruzando pinares, poco a poco el paisaje se iba volviendo cada vez más seco, casi desértico, sin nada de trafico ni personas, parecía que estábamos en otro lugar, en otro tiempo, cruzando aldeas semi-abandonadas en las que al ver a siete siete jinetes a lomos de sus corceles metálicos huían despavoridas las doncellas y agarraban a sus animales para que no huyeran despavoridos mientras el viento levantaba columnas de tierra a su paso ….. me he pasado ¿no?
Dadme un momento que me tome la pastilla y cuento lo que pasó.
Bueno, básicamente pasó eso, claro que lo he maquillado un poco, la verdad es que tanto Salmerón, como las Minas, son dos aldeas en las que no se ve mucha gente y en la primera de ellas, al entrar, se ve que asustamos a una chiquilla que se escondió y un par de perros sueltos hacen el resto (pero me gusta más la anterior).
La bajada a la presa del Embalse de Camarillas está bastante destrozada, pero con cuidado no hay problemas para llegar y una vez en la presa ¡la llenamos de Motos!
Bueno, omití que es la presa más estrecha de España, no hacen falta muchas para lograrlo.
Y de aquí, al restaurante el Refugio en Agramon, donde dimos cuenta de unas buenas migas ruleras caseras en muy buena compañía y después de de comer, la vuelta a casa, en nuestro caso, con el sol en la espalda, pero esta vez poniéndose, haciendo que volviésemos por parte del camino de la ida, pero con una iluminación completamente distinta.
En total, por lo menos en mi caso, una ruta de 477 km que disfruté como un enano, igual que al escribir esto, aunque … cada día me enrollo más.
Otro día, más.











Blog de Jose María Alguersuari
El Club Triumph España